El 23 de Abril, estaba previsto que lloviese un poco por la tarde, pero no nos enteramos si cayeron algunas o muchas gotas. Cuando salimos ya se veían estrellas.
A partir de las 4,30 horas de la tarde, se
empezó a llenar de gente el Centro Social de Laguarta. Habíamos calculado unas
sesenta personas y bancos para ellos. Pasamos de los cien. Estaban todos los
bancos ocupados, llenos y de pie cada espacio, cada rincón…
En la mesa, Presidía el Alcalde de
Sabiñánigo D. Jesús Lasierra, nuestro Alcalde. A un lado Dña. Lourdes Arrueblo,
Vicepresidenta de la Diputación Provincial de Huesca y Presidenta de la Red
Aragonesa de Desarrollo Rural, al otro Dña, Karlota Albas, Coautora del libro y
Presentadora Oficial del Acto, junto a ella, Dña. María Victoria Broto, Diputada
en Cortés de Aragón y al otro lado, D. Rubén Villacampa, Teniente de Alcalde y
Responsables de los Pueblos de Sabiñánigo. Completaba la Mesa, D. José María
Villacampa y D. Pedro Marín, coautores del libro.
Siguiendo el elemental protocolo y las
costumbres del lugar, habló primero Jesús, después Lourdes, Mariví y terminó
Rubén. No es que se hallan perdido los apellidos, los dones y los cargos, es
que todos son amigos y puede el cariño. Todos ellos estuvieron cercanos,
humanos y sabiendo lo que es Laguarta. Desde distintas visiones, pero
acertadas. Cuando la gente aplaudía no lo hacía, por bien quedar.
A continuación les tocó el turno a los
autores, primero José María, luego Karlota y, cerrando Pedro. En todos los casos
explicaron la razón de meterse en esta aventura. En todos los casos la emoción
pudo con las palabras y se pararon un poco, para expresar sentimientos. En
todos los casos las razones eran diferentes, pero los corazones cercanos. Fue
un aviso de lo que venía en esa tarde.
Utilizando los medios prestados por el
Ayuntamiento de Sabiñánigo, el ordenador empezó a mandar imágenes al proyector
y este a la pantalla, puesta en alto, para que todo el mundo contemplase el “
audiovisual”, que durante casi tres cuartos de hora se convirtió en el
protagonista de la Sala. Un preámbulo y 15 capítulos, como en el Libro. Cada
uno de ellos, con unos segundos de explicación, porque eran una sucesión de
fotografías, al ritmo de una música elegida con mimo y acorde con su
significado. Era emocionante, comprobar como la letra, el ritmo de la música y
la voz coincidían a modo de mensaje. Si comentarios, sin otras ayudas, todo el
mundo capto las ideas propuestas y entramos en una montaña rusa de emociones.
De la sorpresa de las imágenes más viejas,
al cariño de otras inéditas, a la emoción de los recuerdos y a las lágrimas en
las mejillas. Era tan importante contemplar la pantalla, escuchar la música,
como ver las caras y sus gestos. Se contagiaba la risa, se contagiaba la
nostalgia, pero también las emociones y los ojos vidriosos empezaron a aparecer
hasta en las caras de la Mesa Presidencial y de algunos sin pasado en la
localidad.
Pero no sólo las imágenes daban sorpresas,
estaban en la sala algunos de sus protagonistas y no pudieron contener los
comentarios. Cada vez el clima era más humano, más cercano para todos.
Intervino Dña. Matilde, que fue maestra de
Laguarta y habían venido de propio con Dña. Inés Marí que lo fue de Matidero.
Con sus maridos, después de más de 50 años de haber dejado estos lugares. En el
público había conocidos de aquellos años y salió alguna curiosa anécdota a
relucir. En el libro hay una colaboración de la antigua maestra de Laguarta.
Con cuentagotas, se contaron por parte de
los autores, algunos de los secretos y descubrimientos de la investigación para
realizar la obra. Caras de atención y sorpresas.
Cuando se llegó a las Rondas festivas, con
montaje preparado, se realizó una sorpresa más. En primera fila Santiago,
Justino y Perico, delante de todos, presidiendo también por edad. Faltó que
pasara delante al primer banco Josefa, a la cual no se vió entre tanta gente, pero a la que queremos de corazón, y debemos poner en éste primer banco de <<jóvenes queridos de Laguarta>>
Paró la música del montaje y aparecieron en
la pantalla las letras de las jotas de ronda de Laguarta, según contaron los
mayores aludidos. Sonó la guitarra de Rocío y la voz de Bárbara. Salieron tres
Jotas perfectas, aplaudidas, con sorpresa de los no avisados homenajeados.
Gracias a las dos.
Terminó la proyección con dos capítulos más
y se pasó a la Tertulia. La inició y moderó Carlos Iglesias. En sus tiempos de
Alcalde, llegó la luz a Laguarta y muchas más cosas. Demasiadas emociones y
ganas de tener el libro en las manos. Venta de libros, dedicatorias, pequeñas
charlas y muchos comentarios hasta la “ lifara”.
Vino de reserva, como esta historia,
tortillas de patata a la trufa hechas
con mimo, queso viejo de oveja del estilo Laguarta, jamón bien curado por los
aires del lugar, chorizo, longaniza y panceta a la brasa, patés caseros… platos
y platos. Se terminó con las famosas rosquillas de Casa Jorge, se comió
abundante y se guardó género. Dicen las malas lenguas, que como los autores
movieron mucho la lengua y hablar con la boca llena es de mala educación, organizarán
con los restos, otra lifara privada.
Mientras se ojeaban los libros con ganas.
Nuevas sorpresas, frases de agradecimiento y alegría después de las emociones.
Se hacía tarde y a pesar de ello todo el mundo se resistía a marchar. Se había
estado tan a gusto.
Pero es de justos ser agradecidos, con
todos los que allí estuvieron por amistad, por relación familiar, por su unión
con Laguarta, con nuestros representantes institucionales…. Pero es necesario
también ser justos y agradecidos con las familias de los autores. Por dos
razones, por aguantarlos estos meses de trabajo acelerado, de vueltas y más
vueltas…Y por la panzada de trabajo de organizarlo todo, de preparar, limpiar,
trabajar, trabajar…..Tres familias, tres millones de gracias.
Cuando volvamos a ver las fotos, los vídeos,
cuando regresemos a nuestros recuerdos de este 23 de Abril del año 2014 en
Laguarta, surgirán las citas del libro, los momentos de emoción, las lágrimas,
las risas….Una experiencia, con unos agradecimientos claros.
Cuesta mucho elegir, pero por el sentido de
este libro y por los frutos dulces del árbol viejo nuestra frase de esta
jornada es “ Me hubiera dolido siempre haberme
perdido esto, me ha emocionado… gracias“
Justino, uno de los grandes árboles de Laguarta.
Laguarta,
24 de Abril del año 2014, la calma después de la tormenta.
Fotografías: José Antonio Lorás.
Texto: Los Autores: Pedro, José Mari y Karlota.



