Casa Cambra

San Juan del Castillo, Laguarta y otras "cosetas"...

Cuando estábamos escribiendo el Libro de Laguarta, como ya comentamos, tuvimos acceso a varias “ Historias”, que se habían tomado por “ mitos” y tal como explicamos, la realidad demostrada era muy diferente.

Cuenta un “ chisme “( tal como se denominan estas cosas), que la Pardina de S. Juan era propiedad de la Familia Villacampa, que por aquellos años residía en Madrid, en su Rama Principal. A principios del Siglo XX, escribieron una carta a los arrendatarios de la localidad, ofreciendo la venta de la Pardina. Como los arrendatarios no sabían leer, llevaron la carta a otra familia vecina. Esta al ver el contenido, les dijo que la carta no tenía importancia y que sólo les felicitaba la Navidad y se la quedaba para contestar. El lector se fue a Madrid con el dinero, explicando a los  propietarios que a quienes la ofrecían no la querían y ellos si. Comprando la Pardina de San Juan, sobre 1920.

Al venir desde Madrid más tarde los antiguos propietarios y al enterarse de que habían sido engañados, para compensar vendieron al arrendador la Casa Fuerte y el Patrimonio. En teórico desagravio por lo sucedido con la lectura de la carta, unos años después. Quedando la frase  si me la hubiese traído , yo la hubiese leído”.



Al realizar la Investigación del Libro, hemos encontrado que la Pardina de San Juan era originalmente parte del Patrimonio de la Familia Villacampa de Laguarta, pero salio de este en el Siglo XVIII, como parte del Lote matrimonial de Dña. Elvira Villacampa, que casó un hijo del Duque de Segorbe y Marques de Villarreal, Férnandez de Córdoba- Figueroa.

Cuando Pascual Madoz pasa por estos lugares, sobre 1842, señala que la Pardina de San Juan , pertenece al Marques de Villarreal. Este deja la Pardina de San Juan en herencia a una hija . Es esta Dña. María del Carmen Gonzalez Torrijos y su marido D. Eduardo de la Serna Linsperger, Marqueses de Camporreal y Condes de Covatilla, quienes el 23 de Diciembre del año 1860, venden” la Pardina o Coto Cerrado de S. Juan del Castillo” , sito en Laguarta, Valle del Serrablo, Aragón a D. Francisco Otín y Duaso. Diputado en Madrid, varias legislaturas, y descendiente del Castillo de Lerés. Todo ello ante el Notario D. Claudio Sanz Escribano de Madrid.

La Pardina de San Juan tiene varios arrendatarios hasta 1890, que llegan a un acuerdo para su Explotación por la Familia de D. José Villacampa de Laguarta. Que son familia directa por matrimonio y han sido Diputados en Madrid ambos. Mientras la propiedad de la Pardina la heredan dos nietos de D. Francisco Otín, (5/6 partes D. Francisco Rodríguez Otín ( Capitán de Infantería) y 1/6 parte su hermana Dña. Dolores  Rodríguez Otín). Como son familia de D. José Villacampa Torrente, por su matrimonio con Dña. Pilar Otín Sanz del Castillo de Leres, llegan a un acuerdo en su venta. En este Acuerdo, son vitales, el conocimiento existente, su amistad, ser familia y ser arrendatarios.  Recordando que en esos momentos el apellido Otín es doble en esta Casa, por matrimonio.

El día 2 de Abril del año 1902, mediante el Protocolo 876 del Notario de Adahuesca, D. Ramón Loscertales Berroy se firma Escritura Pública de Venta de la Pardina de San Juan a favor de D. JOSE VILLACAMPA TORRENTE, vecino de Laguarta. La familia Rodriguez Otín, está representada con poderes para ello, por el mandatario D. Daniel Pedrós y Panzano.

Esto significa que el año 1902, de Pleno Dominio la Pardina de S. Juan del Castillo ha regresado a la familia Villacampa, por compraventa. Siendo inscrita en el Registro de la Propiedad de Boltaña, ese mismo año e incorporándose de nuevo a su patrimonio.

Contrariamente a lo que la gente piensa, la Casa Fuerte Villacampa principal, no es lo que ahora vemos, que esta en la Plaza. La Casa Principal estaba situada más al Sur y tenía las mejores fortificaciones, así como el pozo. Esta parte se realizó en el siglo XV y los cuerpos traseros son del siglo XVI, constituyendo todo una manzana defensiva de gran entidad. Lo que ocurre es que a mediados del siglo XIX se demuele un parte y se realiza una” Casa Nueva”, más moderna, lo que conocemos como Casa Cudillo o D. José. La Casa Principal. Con unas condiciones de habitabilidad y modernidad, que alaba Lucien Briet en 1907. La llama Casa de Villacampa, señala  su construcción moderna y la comodidad. Como así lo recogen también el paso de Premios Nobeles e ilustres visitantes, que lo manifiestan en la correspondencia y ante diversos círculos.


Cuando L. Briet describe la parte de atrás, que realizó Gerónimo Villacampa en el siglo S.XVII e identifica como Casa Chantre, la actual propiedad municipal, señala en 1907 “ dice: “El representante actual de esta rama segundona ha abandonado Laguarta y reside en San Julián, donde contrajo matrimonio”. El citado se trata de D. Antonio Villacampa Beltrán, este heredó la Casa Fuerte trasera y un total de 75 fincas en Laguarta, que constituía la denominada Casa Chante, separada de la Casa Villacampa, por última vez en 1849.

En ese momento se realizó una partición, casi matemática, es decir se dividió el patrimonio por la mitad. Cada finca en dos y las Casas divididas pero juntas. Esto hizo que a principios del siglo XX en Laguarta donde había una finca de Casa  Cudillo o D. José, existiese al lado una de Casa Chantre, ambos Villacampa, pero la primera principal y la segunda secundaria a nivel foral.

D. Antonio Villacampa Beltrán casó con Dña. Antonia Ruiz Ara, rica propietaria de S. Julián ( Barluenga- Loporzano). Y no deseando volver más a Laguarta en 1910 ofreció a su pariente D. José Villacampa,  Casa y tierras, para su venta. Este le agradeció el detalle, pero le dijo que hacía 8 años acababan de comprar la Pardina de San Juan y otras propiedades. Ante ello empezaron los tratos y fueron dos años de negociaciones, con varios interesados. Hasta que en el año 1912 se venden sus propiedades en Laguarta.

D. Antonio Villacampa y Dña. Antonia Ruiz, venden Casas y 75 fincas en Laguarta, ante el Notario de Huesca D. Felix Martinez Ruiz el 1 de Diciembre del año 1912. Compra Dña. Martina Zamora Lopez de Laguarta de 36 años de edad. Viuda desde el 3 de Julio del año 1912 de D. Andrés Oliván Palacio.

En 1931 el hijo de estos D. Ramón Oliván Zamora, realiza Capitulaciones Matrimoniales, con Dña. Inocencia Cavero, ante el Notario de Huesca D. Mariano Torrente López y se aportan a ellas los bienes de la Casa Lorente, más los adquiridos como viuda en 1912 por Dña. Martina Zamora López, por compra a D. Antonio Villacampa y es en ese momento ( 13 de Febrero del año 1932) es cuando se inscriben en el Registro de la Propiedad de Boltaña, todos los bienes.

Para hacernos una idea de lo explicado, lo que es ahora Casa Fuerte Villacampa y algunos denominan “ Casa del Señor” , y esta en la Plaza,  en 1912 se describe en el  asiento  36 . Una Casa con corral , callé única , número cuatro de doscientos ochenta metros cuadrados de superficie, que confronta por la derecha entrando con la calle de la Iglesia, por la izquierda con huerto de la herencia y por la espalda con casa y corral de José Villacampa…” .

En 1938 se quema el Registro de la Propiedad de Boltaña, en plena Guerra Civil y ello da lugar a la necesidad de reconstruir los libros. En el caso de la Pardina de San Juan se realiza en 1942, aportando copia de la documentación de la familia y de los Registros Notariales. En el caso de la antigua propiedad de D. Antonio Villacampa, se  realiza en 1947, con las siguientes modificaciones ( a mano en la Escritura), “ según dicen los vendedores 543 m2” en vez de los 280 m2, “ linda por fondo en vez por espalda, con D. José Villacampa”.

Por no aburrir al lector,  no hemos profundizado en datos, ni en los costes económicos de las compraventas, ni otros detalles, muy, muy significativos… pero lo fundamental es que como decían antes “ lo que se escribe se lee”. El “chisme” es falso, por todos los lados y posiblemente de una situación interesada, por algo o alguien, ha ido creciendo como hidra, alimentándose de oscurantismo y como siempre, de no acudir a las fuentes.

Por hoy lo dejamos, pero seguiremos con otras temas que nos preocupan e interesan, como la recuperación del Pendón de Santa Orosia y la Cruz de San Urbez, los Sueldos Jaqueses acuñados en Laguarta, más cosas de San Juan del Castillo, Lucas Mallada o el secreto del viejo queso del lugar, como ejemplos. No sabemos cuando, ni como, pero llegaremos.

            
 

" El 21 de Agosto del año 1904, cuando Lucien Briet pasa por S. Juan, inmortaliza en las dos instantáneas que adjuntamos, la Casa Vieja y la Casa Nueva. La última recién hecha y que cita en el texto de su libro, publicado unos años después. La primera data de la Edad Media y la segunda estaba unos años antes construida, para servir de Residencia en época de verano. Fue también dotada de agua, bajada de la Fuente. En 1923, mediante una dínamo elemental, colocada debajo de la fuente mayor, tenía la Casa y entorno, seis puntos de luz eléctrica. Toda una novedad en aquellos años, nacida después del éxito de la Central Hidroeléctrica de Laguarta.

                Ambas casas contaban con el Escudo de Armas de la Heráldica local. La Vieja de uno pequeño con las Barras Aragonesas ( de unos 30x 20 cm) y la Nueva de uno realizado en piedra clara  en un taller de Huesca, con las Armas Villacampa ( de unos 80 x 40 cm). Ambos se aprecian en las fotografías de L. Briet. La Casa Nueva contaba con todas las comodidades más avanzadas de la época  y un total de de ocho habitaciones, con una gran chimenea en el comedor ( también con escudo de armas).

                     Por desgracia todo desapareció al quemarse en 1938, lo que no se quemó fue sustraído antes. Contaba también con una biblioteca y un potente telescopio, que se sacaba en verano a la pradera, para observar las estrellas . Las precarias instalaciones eléctricas,  terminaron en las trincheras cercanas a Biescas, en 1937. Aunque llevaban sin usarse desde 1931, por un fallo en la dinamo, siendo reparadas por los obreros del POUM del sector eléctrico, antes de ser instaladas en el frente.


                 Entre los visitantes ilustres que pasaron por S. Juan, además de los citados en el libro de “ 
Laguarta, La Roma del Serrablo”,  en 1928 estuvo Ramón Menéndez Pidal, en 1931 Pío Baroja, en 1932 Miguel de Unamuno.... Todos ellos eran conocidos de la familia, por la participación en Tertulias y Círculos Culturales en Madrid. Laguarta y San Juan , fueron un pequeño “Ateneo”, donde se hablaba desde la Reforma Agraria, a Astronomía , Literatura, Historia o Arte…… Existió una importante correspondencia con figuras del mundo cultural o político de aquellos años. Desapareció en 1938, con muchas cosas más......"



 Gracias, por vuestro tiempo, seguimos trabajando.

Los tres autores, cenando en Casa Carrera de Labuerda, celebrando con alegría y buena gana "Nuestro Libro".


Textos y composición: JOSE MARIA, KARLOTA Y PEDRO